La pieza se concibe como una instalación interpretativa que explora el espacio público a través de un sistema de capas transversales, desarrollada como parte de Módulos de Espacio Público, proyecto curado por Tatiana Bilbao Estudio para la Bienal de Arquitectura de Chicago 2017.
La intervención permite al visitante superponer y combinar visualmente estos estratos, generando múltiples configuraciones posibles y enfatizando el papel del espacio público como estructura fundamental de la vida urbana y colectiva.